Cuando nos sentamos con propietarios que se inician en el mundo del alquiler vacacional, hay una pregunta que siempre acaba surgiendo:
“Sé que puedo anunciar mi piso… pero ¿debo ponerlo como un alquiler de temporada o como alquiler vacacional?”
De hecho, es una duda tan común que vamos a explicarla con todo lujo de detalle:
- Qué es un alquiler de temporada
- Qué es realmente un alquiler vacacional
Y, sobre todo, cómo elegir la fórmula que más te conviene según tu vivienda.
Para ello, utilizaremos ejemplos reales y te daremos una lista de comprobación para que tomes la decisión con la mayor seguridad posible.
Empecemos por el principio…
¿Qué es un alquiler de temporada?
El alquiler de temporada es el arrendamiento de una vivienda con finalidad distinta a la de residencia habitual y así consta en la Ley de Arrendamientos Urbanos, también conocida como LAU.
En otras palabras y para que se entienda: el inquilino viene a tu casa por motivos concretos y acotados en el tiempo, es decir:
- Un trabajo temporal
- Un curso universitario
- La reforma de su vivienda
- Vacaciones de “larga estancia”…
Y cuando ese motivo desaparece, el contrato se extingue.

¿Cuál es la duración típica? Te estarás preguntando.
No hay un mínimo legal, pero en la práctica hablamos de más de 31 días y hasta 11 meses, o lo que es lo mismo, más de 1 mes, menos de 1 año.
Pero, ten mucho cuidado, porque si la estancia supera los 12 meses, Hacienda y los tribunales la miran con lupa porque podría considerarse como una vivienda habitual del inquilino.
Aquí tienes algunos ejemplos para que lo veas más claro de lo que sí es un alquiler por temporada:
✔️ Un ingeniero que firma un contrato de alquiler temporario en Sevilla de octubre a marzo para un proyecto.
✔️ Familias que buscan alquiler temporada verano en la costa andaluza durante 2 meses completos.
✔️ El clásico alquiler apartamento temporada verano en la Sierra para escapar del calor de la ciudad.
¿Cómo hacer un contrato de alquiler temporario? Estos son los requisitos mínimos que debes incluir
- Objeto y causa: debe constar la motivación (trabajo, estudios, vacaciones largas…).
- Duración exacta (fecha de inicio y fin).
- Precio y forma de pago.
- Inventario si entregas la vivienda amueblada.
- Cláusula exprés que deje claro que el inquilino renuncia a prórrogas de vivienda habitual.
Sin estos puntos, tu contrato de alquiler temporario no será 100% válido y costará defenderlo ante un juez en caso de que sea necesario.
Hasta aquí, en resumen, esto es lo mínimo que deberías saber sobre el alquiler por temporadas. Pero vamos ahora a entender cómo funciona un alquiler vacacional…
¿Qué es un alquiler vacacional?
El alquiler vacacional (también llamado vivienda de uso turístico) es la cesión temporal de una vivienda amueblada y equipada, comercializada en canales turísticos con ánimo de lucro (Airbnb, Booking, Vrbo, etc.)..
Lo definen las leyes de turismo de cada comunidad y estas son las principales características:
- La estancia suele ser inferior a 30 días (aunque cada comunidad fija su tope).
- Se exige licencia o declaración responsable turística, inscripción en registro y cumplimiento de requisitos de seguridad y accesibilidad.
Tan fácil como esto, pero vamos a analizarlo un poco más a fondo.

Diferencias clave entre un alquiler de temporada y alquiler vacacional
Duración del alquiler
- Temporada: de uno a once meses, pensada para estancias continuadas (temporada escolar, invierno en Canarias, etc.).
- Vacacional: días o semanas; rotación alta, check-in / check-out constantes.
Regulaciones y licencias
- Temporada: se rige por la LAU, no necesitas licencia turística, pero sí depositar fianza autonómica en algunas CCAA.
- Vacacional: se rige por la normativa turística autonómica y las licencias municipales. También tiene que darse de alta en registro de viajeros y se debe comunicar la estadía a la Policía/Guardia Civil y al Ministerio del Interior.
Fiscalidad
- Temporada: tributa en tu IRPF como rendimiento de capital inmobiliario.
- Vacacional: debes declararla en tu IRPF como una renta no habitual y, si das servicios tipo hotel, es posible que tengas que añadir el IVA 21 % (o 7% IGIC). Pero este punto es mejor que lo consultes con tu asesor para estar 100% seguro.
Servicios y comodidades
- Temporada: se espera que tenga el mobiliario básico y, tal y como ocurre con el alquiler tradicional, el inquilino suele encargarse de los consumos y de la limpieza.
- Vacacional: se esperan extras como el wifi, acceso a alguna plataforma de streaming, amenities como una cafetera de cápsulas y los utensilios de cocina, la ropa de cama e incluso es habitual, dependiendo de la zona, que los apartamentos vacacionales con piscina privada puedan estar entre los requisitos.
Demanda y estacionalidad
- Temporada: es útil para llenar los meses valle, ideal para un alquiler vacacional larga temporada (p.ej., nómadas digitales de octubre a mayo).
- Vacacional: es muy estacional dependiendo de la zona, por ejemplo, de julio-agosto en la costa o Semana Santa en zonas urbanas. Sin embargo, en otras zonas funciona bien todo el año, como puede ser en las Islas Canarias.
Ventajas y desventajas del alquiler de temporada
Vamos ahora a ver entonces cuáles son las ventajas y desventajas de cada modelo de alquiler para que puedas tomar una buena decisión.
En cuanto a las ventajas:
✔️ Tiene menos rotación y, por tanto, menos gastos de limpieza y menos necesidad de hacer check-in y estar pendientes de las llegadas y salidas.
✔️ Tiene menor desgaste de mobiliario, aunque esto es discutible, porque en el alquiler vacacional normalmente los huéspedes pasan menos tiempo en el inmueble y más tiempo visitando los alrededores.
✔️ La tramitación es sencilla, sin licencias turísticas, y se resuelve con un contrato (como ya hemos visto).
Y en cuanto a los inconvenientes debes saber que:
❌ Los ingresos son limitados porque el precio mensual rara vez iguala la tarifa diaria vacacional.
❌ Existe un riesgo moderado de que pueda considerarse como de uso habitual y perder los beneficios del alquiler por temporada.
❌ Si eliges esta modalidad te será difícil vender semanas sueltas de última hora en periodos en los que no esté ocupado (pero también se puede).
Ventajas y desventajas del alquiler vacacional
Por lo que respecta al alquiler vacacional, estas son las ventajas:
✔️ Los ingresos por noche son más altos, sobre todo en picos de demanda (alquiler temporada verano en costa).
✔️ Tienes flexibilidad total e incluso puedes bloquear algunas fechas para tu uso personal.
✔️ Puedes segmentar por tipos de clientes: familias que piden apartamentos vacacionales con piscina privada, parejas que pagan extra por jacuzzi, etc.
Pero también tiene sus desventajas:
❌ Conlleva una mayor burocracia: licencia, parte de viajeros, inspecciones, cartelería…
❌ La gestión es más intensiva: te lo tienes que tomar como un trabajo extra en el que tienes que reponer lo que se estropea, entregar llaves, atender a los huéspedes, lavar sábanas y toallas…. A menos que lo externalices en una agencia, que es lo que siempre recomendamos.
❌ La fiscalidad menos ventajosa (pero se gana más).
Cómo elegir entre alquiler de temporada y alquiler vacacional para tu alojamiento
Lo más importante es que analices dónde está la vivienda, cuál es la demanda, cómo es la casa, qué tiempo le puedes dedicar y cuánto “riesgo” quieres asumir.
Vamos a verlo con casos prácticos para que puedas hacerte las preguntas adecuadas:
- Ubicación y tipo de demanda
¿Tu piso está en la Costa Brava? En temporada alta el turista paga más (piensa en ese alquiler apartamentos Costa Brava temporada verano) pero de octubre a mayo quizá te convenga un contrato de temporada con nómadas digitales.
- Perfil de la vivienda
¿Tienes un estudio urbano sin ascensor? Entonces mejor un alquiler por temporada para estudiantes para garantizar que tendrás un alquiler cubierto (y rentable) durante 9-10 meses al año.
¿Tienes una villa con jardín y piscina? Ni lo dudes, mejor un alquiler vacacional o por temporada para nómadas, porque los portales premian apartamentos vacacionales con piscina privada.
- Disponibilidad personal
¿Quieres disfrutar de la casa en agosto? Entonces puedes optar por:
- Un alquiler de temporada de octubre a junio y liberarla en verano para disfrutarla.
- Un alquiler 100% vacacional con 1 mes libre para ti.
- Tolerancia al riesgo y al papeleo
Este punto es bastante más fácil:
Si te agobia la normativa turística o el IVA, quédate en temporada.
Si prefieres ingresos altos y estás dispuesto a delegar, apuesta por el alquiler vacacional que controle bien un channel manager para que tu vivienda tenga huéspedes todo el año. Una agencia como Home2Book (nosotros 😉) es tu vía rápida.
Entonces, ¿por qué modalidad me decanto?
Ahora ya sabes la teoría, los números y las reglas que rigen este mercado, así que el siguiente paso es analizar tu caso concreto: ubicación, tiempo disponible y metas de rentabilidad.
Recuerda:
- Alquiler de temporada → estabilidad, menos trámites, ingresos moderados.
- Alquiler vacacional → máximo ingreso por noche, más gestión, más normativa.
¿Nuestro consejo?
Si de verdad quieres librarte de los quebraderos de cabeza, delega en un gestor especializado: dormirás tranquilo y tus huéspedes también.
Así que ahora la pregunta es:
¿Quieres que tu apartamento turístico se alquile más y mejor?
Si estás buscando una gestión alquiler vacacional o de alquiler por temporada que sea 100% profesional, en Home2Book administramos casi 600 viviendas.
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